Coll de Bassiero (16/03/2026) | icgc

Coll de Bassiero (16/03/2026)

Localización

Figura 1. Mapa con la cartografía del alud accidental en color coral

Figura 1. Mapa de localización del alud motivo del accidente
(Pallars Sobirà, Pirineo occidental de Cataluña).

El día 16 de marzo se produjo un accidente por alud en la zona del cuello de Bassiero, dentro del sector nivometeorológico Pallaresa (figura 1). El alud afectó a dos personas y requirió la intervención de los equipos de rescate. Como resultado del alud, uno de los dos afectados perdió la vida.

se presenta el análisis nivológico del alud realizada por la Unidad de Predicción de Aludes y Nivología del ICGC a partir de los datos recogidos sobre el terreno los días 16 y 17 de marzo. Este análisis incluye la cartografía y el dimensionado del alud, así como el estudio nivológico asociado al accidente.

El trabajo de campo consistió en la toma de material fotográfico, la elaboración de perfiles estratigráficos del manto nivoso y la realización de tests de estabilidad. Estas tareas fueron efectuadas en colaboración con el Centre Lauegi, Mossos d’Esquadra y GRAE.

Las informaciones incluyen la situación nivometeorológica, el estado del manto nivoso, la cronología de los hechos, las características del alud, la cartografía de los aludes y el perfil y tests realizados cerca de la zona de la cicatriz. 

 

Situación nivometeorológica

Meteorología

Entre el sábado día 14 de marzo y el domingo día 15, se dan nevadas con viento y descenso de la temperatura. En estas condiciones se forman, en el sector, placas de viento frágiles que con el viento de componente Norte y Noroeste, se localizan sobre todo en vertientes Sur y Este. El día 16 hay un aumento significativo de las temperaturas. La madrugada del día 16 se caracteriza para ser sereno, hecho que provocó el enfriamiento del manto nivoso. Ver las gráficas de las figuras 2 y 3.

Figura 2. Gráficas de la estación nivometeorológica automática de la Bonaigua

Figura 2. Gráficas de la estación nivometeorológica automática de la Bonaigua donde se observan los datos registrados desde el día 14 de marzo hasta el día 16, día del accidente. Del día 14 al 15 se dan precipitaciones (unos 22 mm) en forma de nieve, con viento (N y W) y descenso térmico. El día 16 hay un notable ascenso de la temperatura acompañado de tiempo soleado. El recuadro en negro enmarca las horas aproximadas en las que se produjo el accidente.

 

Figura 3. Gráfica de la estación nivometeorológica automática de Certascan

Figura 3. Gráfica de la estación nivometeorológica automática de Certascan donde se observa la bajada de la temperatura de la superficie del manto nivoso.

 

Estado del manto nivoso

El boletín de peligro de aludes (BPA) para el sector Pallaresa, emitido el sábado a las 15:00, con validez a 48 horas, hasta lunes día 16 a las 15:00, preveía un grado de peligro NOTABLE (3) por encima de los 2200 m y LIMITADO (2) por debajo. El problema de aludes previsto en este BPA era el problema de placa de viento (nieve venteada). En la tendencia de evolución del manto nivoso se indicaba la posibilidad de pasar a un problema de capa débil persistente. 

El texto del BPA indicaba lo siguiente:

Desde el viernes se ha iniciado una nevada que el sábado se prevé acompañada de viento en aumento y descenso de temperatura. Con el viento de NW y N se formarán nuevas placas de viento sobre los 2100 m en orientaciones que van de E hasta SW. El extremo norte de este sector, más influenciado por las nevadas, es donde las placas serán más gruesas así como también bajo collados y cordales de las orientaciones indicadas en la mitad sur del sector. Estas placas con el descenso térmico y el incremento del viento se presentarán frágiles. Pueden caer de forma natural y tener tamaño para enterrar a una persona. A medida que haya insolación el lunes las placas podrán asentarse ligeramente pero atención porque pasarán a poder caer a nuestro paso.

Tendencia: Se prevé una mejora de la situación de las placas de viento. Posibilidad de que surja un problema de capa débil persistente. Peligro EN PROGRESIVO DESCENSO

La situación nivometeorológica prevista para el lunes era el asentamiento progresivo de las placas de viento, recientemente formadas el sábado, a causa de la insolación y el aumento de la temperatura. Este asentamiento se traducía en el hecho de que las placas de viento, que inicialmente podían caer de forma natural, pasarían a desencadenarse de forma accidental, por el paso de personas. En cuanto al balance energético del manto nivoso, a causa de las noches claras y serenas pronosticadas, se preveía un enfriamiento del manto nivoso y, por tanto, un posible desarrollo de capas débiles, o bien ya existentes o bien que se formaran de nuevas en contacto con costras preexistentes.

En cuanto a la actividad de aludes, en el mismo momento del accidente se desencadenan dos aludes más al lado por simpatía (ver el apartado Cartografía del alud). El mismo día tiene lugar otro alud accidental sin consecuencias en el Pico Locampo, muy próximo a la zona. Durante las tareas de rescate se detectan varias grietas y se prevé que pueda haber sobre-aludes, según los miembros del cuerpo de rescate. 

El día 17, los nivólogos del Centro Lauegi llevan a cabo un perfil estratigráfico y tests de estabilidad cerca de la cicatriz del alud. En el perfil estratigráfico se detectan tres niveles débiles: uno superior formato por partículas de precipitación parcialmente fragmentadas compatible con la situación de placa de viento, un segundo nivel formado por cristales facetados y escarcha y un tercer nivel formado por cristales facetados sobre una costra; estos dos últimos niveles son compatibles con una situación de capa débil persistente. Los tests de estabilidad fracturaron por los niveles 1 y 2, con sobrecargas moderadas en el nivel 1 (golpes entre 10-20) y sobrecarga fuerte en el nivel 2 (golpes superiores a 20); sin propagación de fracturas. Según las observaciones de Centro Lauegi, el nivel responsable de la fractura fue el nivel facetado en contacto con la costra más gruesa. Ver figura 4.

Figura 4. Perfil del mantell nival realitzat el dia 17 de març prop de la cicatriu de coronació de l’allau

Figura 4. Perfil del manto nivoso realizado el día 17 de marzo cerca de la cicatriz de coronación del alud. Se detectan 2 fracturas con los test aplicados: test de la compresión (CT) y test de la columna extendida (ECT).

 

El problema del alud motivo del accidente, de acuerdo con los datos tomados, corresponde a un problema de capa débil persistente.

 

Cronología de los hechos

El 16 de marzo, pasado el mediodía, un grupo formado por dos esquiadores de montaña ascendía por la vertiente de orientación Este, que conduce en el cuello de Bassiero, cuando fueron sorprendidos por un alud de placa. El alud cubrió los dos integrantes. Uno de ellos pudo salir por sus propios medios, realizó las tareas de auto-rescate del otro compañero y dio el aviso del accidente. El otro esquiador fue encontrado a 1 m 20 cm de profundidad en las tareas de auto-rescate efectuadas por su compañero. Los grupos de rescate se desplazaron al lugar para realizar las tareas de rescate en aludes.

Ambos esquiadores llevaban el equipo básico de seguridad en terreno de aludes: DVA, pala y sonda.

 

Características del alud

El alud motivo del accidente presenta las características siguientes:

  • Tipo de alud: Alud de placa blanda.
  • Orientación: E.
  • Pendiente: 40º.
  • Humedad de la nieve: Seca.
  • Zona de salida: vertiente convexa bajo collado.
  • Zona de trayecto: vertiente abierta.
  • Zona de llegada: zona relativamente más plana a pie de pendiente.
  • Anchura de la cicatriz: 60 m.
  • Longitud: 168 m.
  • Grosor máximo de la cicatriz: 50 cm.
  • Grosor mínimo: 20 cm.
  • Tipo de depósito: en bloques.

 

Cartografia de l’allau

El alud se situa en el Mapa de Zones d’allaus 1:25.000 en el sector indicado con el código CBN001 de la hoja (05) Vall d’Àneu - Sant Maurici, el cual se cartografió como zona de difícil individualización debido a las características de terreno. En este sector no se han observado aludes ni se tiene constancia según el referencial de datos de aludes de Cataluña. Esta información es consultable en el visor Geoíndex - Allaus.

El alud que provocó el accidente ha sido cartografiado en detalle a partir de las fotografías del alud y de los datos de campo observados (ver el apartado cartografía del alud). Se ha calculado que el volumen del alud fue de 4047,75 m³. Según estas medidas se considera que se trató de un alud de tamaño 2.5, superior a mediano (tamaño 2) e inferior al tamaño grande (tamaño 3).

Tal y como se ha indicado, hubo dos aludes más durante el accidente que también han sido cartografiados (ver figura 5). Estos dos aludes son placas con las mismas características nivológicas. En cuanto al tamaño, son menores.

Alud septentrional (accidente) 

  • Longitud cicatriz: 60 m.
  • Longitud alud: 160 m.

Alud central

  • Logitud cicatriz: 65 m.
  • Longitud alud: 87 m.

Alud meridional

  • Longitud cicatriz: 31 m. 
  • Longitud alud: 74 m.

La cartografía de los aludes observados se añadirá al referencial de aludes de Catalunya una vez finalizada la temporada invernal.

Figura 5. Cartografía de los aludes caídos durante el accidente

Figura 5. Cartografía de los aludes caídos durante el accidente. Se desencadenan tres aludes: el más septentrional y de mayor tamaño corresponde al del accidente y los dos situados más al sur y de tamaño inferior se desencadenan por simpatía.

Imágenes

Imágenes generales de la zona del accidente, en primer plano, el alud que provoca el accidente y, en segundo plano, los aludes que se desencadenan por simpatía. Fuente: Bombers GRAE

Imágenes generales de la zona del accidente, en primer plano, el alud que provoca el accidente y, en segundo plano, los aludes que se desencadenan por simpatía. Fuente: Bombers GRAE.

 

Equipos de emergencia llevando a cabo las tareas de rescate y el helicóptero por la evacuación de los accidentados. Fuente: Bombers GRAE.

Equipos de emergencia llevando a cabo las tareas de rescate y el helicóptero por la evacuación de los accidentados. Fuente: Bombers GRAE.

 

Vista general de la zona del accidente, el alud de mayor tamaño es el que provoca el accidente y los de tamaño más reducido son los que se desencadenan por simpatía. Fuente: Mossos d’Esquadra-UIM.

Vista general de la zona del accidente, el alud de mayor tamaño es el que provoca el accidente y los de tamaño más reducido son los que se desencadenan por simpatía. Fuente: Mossos d’Esquadra-UIM.

 

Observación de la cicatriz del alud de placa que provoca el accidente. Fuente: CGA-Centre Lauegi

Observación de la cicatriz del alud de placa que provoca el accidente. Fuente: CGA-Centre Lauegi.

 

Vista desde la cicatriz hacia el fondo del valle observando el recorrido del alud hasta su depósito. Fuente: CGA-Centre Lauegi.

Vista desde la cicatriz hacia el fondo del valle observando el recorrido del alud hasta su depósito. Fuente: CGA-Centre Lauegi.

 

Imagen del perfil estratigráfico realizado por CGA-Centre Lauegi cerca de la zona de salida del alud. Fuente: CGA-Centre Lauegi.

Imagen del perfil estratigráfico realizado por CGA-Centre Lauegi cerca de la zona de salida del alud. Fuente: CGA-Centre Lauegi.

 

Detalle de la capa débil correspondiente a los cristales de escarcha enterrados debajo de la placa. Fuente: CGA-Centro Lauegi.

Detalle de la capa débil correspondiente a los cristales de escarcha enterrados debajo de la placa. Fuente: CGA-Centro Lauegi.